domingo, 27 de febrero de 2011

inspiracion

¿Dónde he dejado mis espuelas,
con que azuzo al caballo hasta extenuarse?
Parece mojado del sudor oscuro que seca
al sol de medianoche,
entre canciones y poemas.

No sé cuando las usé por última vez,
risas de cabaret y humo nublaban
mis sentidos, convirtiendo
turbación en tinta turbia.

Un manchurrón lírico inundaba
hojas de cuaderno al usar
mis espuelas por vez primera.

¿Las espuelas se gastan o se afilan?
asesinare al caballo con un martillo
o un cuchillo, y asi podre
tocar la tierra sin el caballo mediocre
que me aleja de la realidad.

Así tocando con mis manos la tierra
sentiré crecer las plantas,
y no necesitaré las espuelas
que noto en mi lomo.

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